A las afueras de Lisboa: Sintra y Cascais

Sintra y Cascais, una escapada de un día perfecta, y acompañantes de lujo para nuestro viaje a Lisboa.

Hoy os traigo, en relación con la anterior entrada, unas escapadas cercanas a la capital portuguesa, muy recomendables, por su belleza, cercanía y por lo entretenida de la escapada. Me estoy refiriendo a los entornos de Sintra y Cascais, cercanos a Lisboa.

Se trata de dos ciudades, situadas a 30km y 33km respectivamente. Si habéis decidido pasar unas vacaciones en Lisboa, totalmente recomendable alquilar un coche o viajar en bus o tren a cualquiera de las dos.

En mi caso, las he visitado en coche en varias ocasiones desde Lisboa y es un espectáculo el viaje a ellas, ya que hay puntos intermedios en los que parar y disfrutar.

Vamos, en primer lugar, a ver la situación de ambas ciudades respecto a Lisboa, nuestros amigos de Google maps no ayudarán 😀

Como podéis ver se trata de un paseo en coche. Seguramente haya sitios impresionantes entre Lisboa y cada uno de estos pueblos o ciudades, pero no puedo hablar más que de estos, que son los que conozco.

Palacio de Queluz

El recorrido que os recomiendo es empezar desde Lisboa hacia Sintra, pasar la mañana en Sintra y después de comer salir hacia Azenhas do Mar, Colares y terminar la tarde en Cascais, dando un despreocupado paseo por este bonito pueblo costero.

Vamos a comenzar nuestro viaje camino a Sintra, si os animáis a ir en coche, os recomiendo una parada en Queluz, donde podréis disfrutar del Palacio Nacional de Queluz y sus jardines, es un palacio del estilo de Versalles o La Granja, por lo que aunque es bonito de ver, si andáis justos de tiempo, os lo podéis saltar.

Una vez que lleguéis a Sintra, os recomiendo no adentraros mucho en el pueblo con el coche, puesto que es muy turístico y puede ser dificil aparcar. A los más intrépidos, deciros que para llegar al Palacio da Pena, se puede ir en coche, pero si consigues aparcar, tendrás una pequeña caminata. Si deseáis, también podéis subir andando, pero eso sí, poneos cómodos y con ropa adecuada. Si seguís mi consejo, lo mejor es aparcar a la entrada de Sintra, en la estación de tren de Portela de Sintra (Av. ário Firmino Miguel, Sintra). Se trata de un aparcamiento muy económico y con autobuses que os llevan al centro, aunque si os apetece podéis ir andando hasta el punto donde más autobuses encontraréis y que es la otra estación de Sintra, propiamente llamada Sintra: son 20 minutos de nada hasta el 51 de Av. Dr Miguel Bombarda. Ahí podéis tomar un autobús que os deje en Largo Rainha Dona Amélia, donde encontraréis el Palacio Nacional de Sintra: un imprescindible de esta excursión. Aunque veáis largas colas, se avanza rápido por lo grande del recinto. No os perdáis ni sus jardines, sus artesonados y sus cocinas, muy curiosas ya que no hay chimeneas, sino que toda la cocina es ¡una chimenea en si! Desde la plaza en la que se situa el palacio, tendréis unas fantásticas vistas de las casas de Sintra a diferentes alturas y con estilos arquitectónicos tan distintos: pronto os daréis cuenta que Sintra fue una ciudad importante por el tamaño de sus casa y jardines. Si miráis además a lo alto de la colina, encontraréis el Castelo dos Mouros, defensa militar de los musulmanes en la época de ocupación. No deja de ser un castillo, si os apetece, visitadlo, pero hay puntos más importantes y bonitos en la ciudad. Volviendo al centro, aprovechad para paseas entre las callejuelas de Sintra y os recomiendo encarecidamente visitar la pastelería Casa Piriquita, donde disfrutar de las Queijadas (pastel de huevo y queso) y los típicos Travesseiros (hojaldre, huevo, almendra y calentitos): nada que envidiar a los famosos pasteles de Belém. Y con un café y la tripa llena, vamos a comenzar el ascenso al Palacio da Pena.

Si decidís finalmente subir en autobús, que es más rápido, tenéis que buscar el 434, que es un autobús turístico cuya ruta está especialmente diseñada para conocer la zona y que pasa por la estación de tren, por lo que lo podéis usar para moveros por la ciudad y las principales atracciones turísticas: Palacio da Pena, Palacio Nacional y Castillo de los Moros, lo que nos ayudará a visitar lo más representativo en un solo día. Existen billetes combinados para una o varias paradas que pueden resultar muy ventajosos económicamente hablando.

Palacio da Pena

El Palacio da Pena, se encuentra en la Sierra de Sintra, dentro del parque natural. Está dentro de un bosque de un espesor que cuesta creer que esté tan cerca del casco urbano de Sintra. El autobús que os comentaba antes os deja en la puerta y nada más llegar y acceder previo paso por taquilla, encontraréis los propios jardines del parque y la parada de un pequeño tren que os lleva a la entrada del palacio. Se encuentra a escasos metros pero con una pendiente un poco pronunciada, que para los más novatos es asumible, creedme. En el ascenso tendréis impresionantes ejemplares de especies vegetales, flores, bancos y parques para los más pequeños.

Una vez en la entrada, será fácil imaginar cómo soldados a caballo accedían por la puerta del palacio,  disfrutad de la vegetación, no me canso de decir lo espesa y variada que es, y tras unos metros llegaráis a la impresionante entrada, donde podréis ver los distintos colores que presentan las diferentes zonas del palacio y un consejo: disfrutad de las vistas desde cada rincón. Accederéis bajo el rastrillo y llegaréis a la entrada al edificio con una portada muy rica inspirada en la mitología clásica y a Tritón. Llegados a este punto hay varios itinerarios recomendados, pero también podéis seguir de frente y disfrutad del patio trasero y sus vistas. Pasead tranquilamente por las diferentes plantas, disfrutad de las estancias, la decoración y sobre todo la cantidad de azulejos que adornan el palacio tanto por fuera como por dentro. Es fácil que invirtáis unas tres horas aquí.

Cuando terminéis la visita a palacio, dependiendo del tiempo del que dispongáis, existen más puntos dentro del recinto que se pueden visitar, quizá de menor relevancia, pero no por ello de menor interés: se trata de Cruz Alta, estatua do Guerreiro, Templo das Columnas, Quinta da Pena, Vale dos Lagos o chalet da condessa d’Edla. Planificaos bien porque no están cercanos entre sí y tendréis que invertir mucho tiempo si queréis visitar todo. La Cruz  Alta no es más una cruz que corona uno de los riscos más altos de la sierra, eso si, con preciosas vistas (subir tan alto tiene su recompensa), y la estatua del guerrero, es lo propio entre la vegetación, pero esta vez sin grandes vistas, ya que no es accesible, y se observa desde la parte baja, en el bosque. Respecto al templete de las columnas, es un mirador envuelto con un carácter clásico; es quizá el más cercano al camino de subida y bajada del palacio a la entrada. El Vale dos Lagos es una zona del parque, con unos lagos artificiales interconectados que no ofrecen grandes emociones y respecto al chalet de la condesa o la quinta da Pena, son dos construcciones donde podréis ver, por un lado, la vivienda de la condesa y por otro lado, cuadras para los caballos, aún en funcionamiento.

Quinta da Regaleira, Castillo dos Mouros y Palacio Nacional de Sintra

Una vez terminéis aquí, podéis subir al castillo de los moros, utilizando el mismo autobús 434. Y preparaos para subir y bajas escaleras. Arquitectónicamente hablando, es una construcción defensiva construida en el perfil de las rocas, es impresionante su ubicación y sus vistas, pero valorad si os merece la pena…¡cada cual tiene sus preferencias!

Como última visita en Sintra, os recomiendo la Quinta da Regaleira, un palacio envuelto en el misterio de sus dueños -templarios y masones, ya que fue concebido como un gran palacio masónico-, con jardines muy cuidados y un cuiroso pozo que os puede recordar al de San Patricio en Orvieto, Italia. Tiene unos jardines impersionantes, que como habréis comprobado llegados a este punto, con el clima de la zona resulta bastante fácil. ¿Un pero? Los turistas, está saturadísimo y es posible que se invierta demasiado tiempo en la visita. Pensadlo muy bien y planificad la visita, puesto que aunque muchos os lo recomendarán como la atracción número 1 de Sintra, yo discrepo…

Playa de Azenhas do Mar

Una vez que hemos terminado nuestra mañana en Sintra, depende del hambre que tengáis, podéis tomar algo rápido, sentaos a comer en alguno de los restaurantes típicos del centro, o bien, seguir el viaje a Azenhas do Mar y comer algo más adelante. Azenhas do Mar es un pequeño pueblo situado en un acantilado del Atlántico con unas vistas impresionantes desde el mirador (Rua Dr. António Brandão de Vasconcelos, 40). Llegados aquí, no os perdáis la playa…que combina playa y pinsicna…se trata de una piscina que poco a poco se llena con las olas que llegan a la costa, teniendo así una piscina de agua salada. No he tenido oportunidad de visitar el pueblo en verano, pero tiene muy buena pinta… Tiene otra pequeña playa más al sur, playa Maçãs. 

Cabo da Roca

Abandonamos este pintoresco pueblo camino de nuestra siguiente parada: el pueblo de Colares, que alberga el punto más occidental de la Europa continental, el llamado Cabo da Roca…que además, os expiden un título indicando que habéis visitado este punto geográfico tan singular. Disfrutad del viento y las vistas…sobre todo el viento, nunca lo he visitado sin su presencia… Tras esta leve pausa, volvemos a la carretera… Y por fin llegamos a nuestra última parada, Cascais…pero haciendo trampa y eligiendo el camino largo utilizando la carretera N247, paralela a la playa y donde disfrutaremos de las vistas. El primer contacto con la costa, lo tendremos en la playa do Gincho (del grito), así llamada por el ruido que hace el viento. Seguimos adelante y pronto os daréis cuenta de las “casitas” que aparecerán a la izquierda y podréis daros cuenta que aquí, hay dinerito…pronto os encontraréis con indicaciones para la Boca do Inferno, una formación rocosa esculpida por el agua que simula una oscura entrada a las entrañas de la tierra. Continuando con la carretera, llegaréis a la cidadela de Cascais, una fortificación que alberga los servicios navales de la ciudad y donde podréis aparcar con suerte, ya que la ciudad no cuenta con facilidades para aparcar en el centro.

Cascais, praia do Gincho y Boca do Inferno

Éste es un buen sitio donde dejar el coche, ya que el centro está próximo y el paseo junto a la orilla del mar es agradable. Aquí no encontraremos grandes palacios ni construcciones religiosas, sino un barrio céntrico al servicio de turismo: tiendas, bares, pastelerías y un ambiente más que agradable para pasear y relajarse. Dirigíos hacia la plaza 5 de Outubro, y las calles que salen de ahí hacia norte y este os entretendrán de lo lindo. Si os gusta el mundo nautico, podréis disfrutar de paseos en velero, e incluso casa flotantes sobre el Tajo.

Y hasta aquí nuestra excursión, espero que os haya gustado y no estéis muy cansados para comentarlo.

Recuerdos de… Lisboa

Lisboa, capital de Portugal, ciudad embaucadora, quizá decadente, pero una decadencia que engancha y ya querrás volver antes de marcharte. ¿Me acompañas por los barrios de la capital lusa?

Fácil llegar a Lisboa por avión o por coche, dada la proximidad, existen puntos claves que visitar y aquí me dispongo a contaros en una sola entrada, todo lo que he recogido en mis diversos viajes a la capital lusa.

En primer lugar, hay que tener muy claro que todos los comentarios que oiréis sobre el aspecto decadente de la capital y su aire bohemio, son totalmente ciertos: no pretendáis comparar esta ciudad con sus homólogas de otros países como Roma, Londres, París o incluso Madrid. Para mí, Lisboa es una ciudad de contrastes y en la que hay que dejarse llevar y disfrutar de todo lo que la compone, ya que esta ciudad es lo que es gracias a la suma de todas sus partes y componentes: zonas modernas, zonas más decadentes, más abiertas, más íntimas…

Primero, vamos a presentar Lisboa desde un mapa, para conocer las distintas zonas o barrios que la componen:

Como podéis ver, las zonas turísticas más importantes de Lisboa están muy próximas y bien comunitarias, por lo que un alojamiento en cualquiera de ellas es idóneo. En las dos veces que he visitado Lisboa, en una ocasión me hospedé en un hotel en la zona cercana a la plaza del Marqués de Pombal y la segunda, un apartamento en la nueva zona de del Parque de las Naciones: dos zonas muy distintas pero muy cómodas a su vez.

Vamos a ver un poco las distintas zonas y así os cuento qué visitar en cada una (en el menú desplegable del mapa, junto al nombre, podréis activar varias capas del mismo).

Baixa 

La zona de Baixa, situada en la parte más baja de Lisboa, (de ahí su nombre) quizá sea la más turística, en ella podremos encontrar los restaurantes que “deberíamos” evitar: esos que presentan sus menús en fotografías y que a toda costa quieren que nos sentemos. No obstante, olvidaos de este detalle, que para gustos los colores, y vamos a ver qué nos ofrece esta zona:

Plaza del Comercio y Sé de Lisboa
  • Plaça do Comèrcio; se trata de una gran plaza llena de vida y abierta al río Tajo, es un buen punto en el que empezar el descubrimiento de esta ciudad, ya que aquí encontraremos punto de partida de muchas excursiones, tranvías y la útil Oficina de Turismo de Lisboa, además de poder tomar un respiro en las terrazas que existen en sus laterales. Aquí encontraremos la estatua dedicada a Don Joao I así como una gran puerta o arco de Rua Augusta, que da paso a la calle homónima, situada entre el Ministerio de Justicia y el Tribunal Supremo.
  • Situada entre los barrio de la Baixa y Alfama, tenemos la pequeña catedral de Lisboa, o la Sé conocida así por los lisboetas. Se trata de un edificio regio de estilo románico en su mayor parte, construida con una piedra de color miel que es más bella al atardecer, cuando el sol entra por las vidrieras e ilumina su interior; recomendable su visita a última hora del día.
  • Si volvemos a la Rua Augusta, alejándonos en dirección contraria a Plaza del Comercio, llegamos a la Rua da Vitória donde podemos encontrar la barroca Iglesia de Sao Nicolau, que merece la pena echar un vistazo a su amplio interior y por su puesto a su fachada, que está decorada con azulejos, algo muy común en Lisboa conforme iréis descubriendo. Se seguimos por Rua Augusta, llegaremos a Rua Santa Justa y ahí nos encontraremos el archicon
    ocido elevador de Santa Justa o do Carmo, que nos servirá para acceder al barrio Alto o Chiado desde la Baixa, o si lo preferís, podéis dar un rodeo y subir callejeando. Es muy probable que está repleto de turistas, y la verdad que merece la pena, no tanto el subir en el elevador, sino una vez en la parte superior, subir aún más al mirador que hay por encima de la cabina, donde os podréis disfrutar de las vistas y la brisa, hacer fotografías, y pasar el tiempo que preciséis.
  • Rossio y Restauradores: se trata de dos plazas, que en verdad de llaman Praça de Dom Pedro IV y Praça dos Restauradores unidas en unos metros y que por su amplitud, ambiente y tiendas no os las podéis perder. Situadas al final de Rua Augusta, la primera, alberga la estación ferroviaria de Lisboa, la estación de Rossio, impresionante por dentro y fuera, así como el teatro Nacional D. Maria II; la segunda supone el punto de partida para una de las avenidas más importantes de Lisboa, la Av Liberdade y alberga entre otros, el Palacio Foz o una de las paradas del Ascensor da Gloria que nos traslada al barrio Alto de la ciudad.

Aunque no pertenecen a esta zona de la capital, podéis pasear tranquilamente por Av Liberdade, es muy recomendable disfrutar de los jardines tiendas y llegar a los pies del parque de EduardoVII.

Parque de Eduardo VII

Alfama

Alfama recoge entre sus calles el orgulloso nacimiento del fado, así como parte de la morería de Lisboa, con sus estrechas calles, siempre escalonadas y llenas de rincones y giros. Esconde también el gran castillo de San Jorge y muchos de los miradores donde podréis disfrutar de las maravillosas vistas de Lisboa, cada uno con su particularidad.
  • Castelo de S. Jorge: os recomiendo una visita vespertina, los alrededores del castillo están repletos de rincones en los que disfrutar de la tarde tomando un refresco y la luz en la tarde es impresionante. El castillo no deja de ser eso, un castillo, no tiene nada que os vaya a impresionar, sin embargo, sus visitas y el ambiente son totalmente recomendables. Visitad todas alturas de las murallas y de las torres, cada una tiene su encanto. A la hora de volver a la morería, si camináis por Rua São Tomé y Largo de Santa Luzia, encontraréis dos de los miradores: Portas do Sol y Santa Luzia: el primero ha sido reformado hace poco, es muy espacioso y el tranquilo y el segundo, quizá más íntimo y decorado con los típicos azulejos lisboetas.
  • Si os apetece cenar en la zona, os recomiendo cualquiera de las tasquitas que encontraréis en Rua dos Remédios, y disfrutar del Fado, si por el contrario, preferís volver al centro tras la visita del castillo, dirigios hacia la Sé, que a estas horas tendrá una luz preciosa y seguid hacia la Rua dos Bacalhoeiros para presenciar la fachada de la llamada casa dos Bicos, una casa que alberga la fundación José Saramago y con una fachada peculiar por los bicos o “picos” que presenta. Ahora podréis terminar el día en Rua da M
    Alfama

    adalena, popular zona de restauración en los límites entre la Baixa y Alfama.

  • Más hacia el este del castillo, tenemos la zona de Graça y São Vicente, donde podéis visitar otros dos miradores: Senhora do Monte, donde tendréis vistas de la Lisboa más interior y el mirador de Graça, donde tendréis todo lo contrario, unas preciosas vistas del Tajo y el puente del 25 de Abril.

Chiado y Bairro Alto

Este barrio se caracteriza quizá por ser el más dinámico de la capital, la presencia de escuelas de negocios, la universidad y las zonas más alternativas, lo hacen perfecto para dejarse llevar entre sus callejuelas. Quizá una de las mejores formas de acceder al barrio sería a través del elevador de Santa Justa (Rua Santa Justa) o a través del Ascensor da Gloria (Praça dos Restauradores), aunque si lo prefieres, también puedes darle a la pata y subir por la Calçada do Carmo hasta llega a la Plaça do Largo Do Carmo, donde empezaremos la visita.
    • Casi lo primero con lo que nos toparemos si cogemos el elevador de Santa Justa, será con el Convento del Carmo, en ruinas, pero que queda como testigo de lo que seguramente fué un pasado de esplendor y gran actividad. También interesante la plaza Largo de Carmo, donde llegaremos si decidimos subir andando, en esta plaza encontraréis cantidad de turistas disfrutando del entorno… es de esos sitios que tienen algo que te apetece estar ahí.
    • Si optáis por subir a través del Ascensor da Gloria, llegaréis a la Iglesia de São Roque, que, aunque de aspecto austero en el exterior, posee una de las capillas más bonitas que podráis ver en la ciudad, de estilo barroco con claras influencias churriguerescas.
    • Tanto por una via o por otra, acabaréis sin lugar a dudas en la Praça de Luís de Camões, donde podréis visitar la Igreja do Loreto o el Palacio Chiado.
Chiado y Bairro Alto

Este barrio es uno de los altos, como su nombre indica, y está lleno de cuestas y escaleras, que parece que siempre subes y nunca bajas. Si optáis por comer en la zona, trasladaros al norte, hacia Príncipe Real, en especial a los jardines que allí se encuentran, para descansar y disfrutar de las especies vegetales que lo componen. Si por el contrario, tenéis más tiempo, os recomiendo pasar por el mirador de Santa Caterina, extensísimo y tranquilo, y el más bohemio de la ciudad…si lo visitáis entenderéis el motivo.

Por supuesto, estamos en el barrio nocturno de Lisboa por excelencia, restaurantes de moda y bares de copas conviven para hacernos disfrutar de la estancia.

Belém

Se trata de uno de los barrios periféricos de Lisboa, pero que se ha convertido en un lugar de visita obligada por tres motivos: la torre de Belém, el monasterio de los Jerónimos y los pasteles de Belém.
 
Llegar a Belém es fácil, podemos utilizar cualquiera de los tranvías que salen desde las cercanías de la Plaza del Comercio, o bien coger un taxi, que es una distancia relativamente corta y no nos será un gran desembolso.
  • Torre de Belém: se trata de una torre defensiva, pero construida con gusto; más bonita por fuera que por dentro, ya que en el interior no hay nada que de verdad merezca la pena y si queréis entrar por las vistas, hay otro lugar cercano donde las tendréis mejor. En los alrededores podréis aprovechar para comprar algún recuerdo de los artistas callejeros que te hacen láminas a carboncillo en el instante, por ejemplo.

    Belém
  • Monasterio de los Jerónimos: la espera merece la pena, es impresionante tanto por fuera como por dentro. No se podrá visitar en los horarios de culto, por lo que os recomiendo que para evitar largas esperas, consultéis los horarios dependiendo de la época en que viajéis. Cuando entréis, poned especial atención a la decoración de columnas y cruzadas de bóvedas, tanto en el interior como en el claustro, al menos, a mí fue lo que más me impresionó.
  • Monumento a los Descubridores: por fuera no llama la atención, se ve claramente que es contemporáneo, no obstante, las vistas arriba son impresionantes, y se sube en ascensor, por lo que podréis disfrutar de las vistas sin tener que recuperar el aliento a la vez
  • Museos, tenemos varios en la zona, ya depende de vuestro interés y del tiempo que tengáis para visitarlos, pero es interesante el de carruajes, con una gran colección muy bien conservados
  • Pasteles de Belém…pues eso, compradlos y disfrutar…aquí tenéis la pastelería en la que se inventó la receta y que siguen haciéndolos como desde el principio.

Naçoes

Se trata sin lugar a duda del barrio más moderno de Lisboa. Transformado en sede de la Expo 98, pasó de ser un vertedero de barriles, contenedores y naves industriales en una zona de edificios vanguardistas, esculturas, paseos, la moderna marina, zona de compras y ocio, estadios, áreas de negocios y culturales.

No es algo imprescindible en Lisboa, pero si tenéis tiempo, estaría bien darse un paseo, disfrutar de algún restaurante de la zona, disfrutar el ambiente nocturno, y os aseguro que es una buena zona para alojarse en vuestra estancia por la cantidad de servicios que presenta.

Naçoes

Un ejemplo de la arquitectura que podemos encontrar en la zona es la Estación de Oriente, proyectada por Santiago Calatrava, que simula un bosque con la cantidad de columnas, vigas, arcos… Un paseo por la Alameda Dos Oceanos no os dejará indiferentes: fuentes vivas…muchas fuentes..el agua es el protagonista indiscutible…jardines como el Garcia de Orta frente al Tajo, que nos llevarán a la torre Vasco de Gama. Todo lleno de rincones con bancos y zonas para el disfrute, sin dejar de lado restaurantes, el casino de Lisboa, museos, el impresionante Oceanario… y por cierto, muy fácil de acceder y aparcar, por si decidís acceder en coche a la zona. Si el tiempo lo permite, podréis incluso disfrutar del teleférico y las vistas sobre el Tajo.

Una vez que hemos viajado por todos los barrios ¿a quién no le apetece una visita a Lisboa?