Descubrir Aragón (III): de Valderrobres a Lérida

Seguimos nuestro viaje visitando las tierras de Aragón; en esta ocasión viajaremos hasta el Bajo Aragón, Caspe y Matarraña, así como llegar a Lérida en la catalana comarca de Segriá.

Para comenzar, vamos a ver el recorrido que vamos a disfrutar en esta ocasión.

Seguimos nuestra ruta por Aragón, y poco a poco nos aceramos al Pirineo… seguiremos deleitándonos con construcciones románicas, paisajes de contraste y verdaderas joyas en cada uno de los rincones de nuestra próxima etapa.

Valderrobres

Partimos del maravilloso pueblo de Valderrobres, catalogado como uno de los Pueblos más bonitos de España, el título le viene como anillo al dedo.

El pueblo está dividido por el río Matarraña, que da nombre a la comarca en la que se encuentra, y tiene la culpa de dar una de las estampas más bonitas que nos regala la localidad: el río Matarraña, el puente de piedra y el portal de San Roque, que nos da acceso a la preciosa plaza de España, de estilo medieval y en la que podremos disfrutar del edificio que alberga el Ayuntamiento, terminado en 1599. En Valderrobres cabe destacar tanto la Iglesia de Santa María la Mayor de Valderrobres así como el castillo, no obstante, no podéis abandonar el pueblo sin visitar sus estrechas callejas, empinadas, recortadas y con casa de una arquitectura de piedra tan típica de la zona.

Como curiosidad, la visita a la iglesia se realiza presentando la entrada del castillo, así como poder visitar un pequeño museo en la oficina de turismo. La iglesia, es de un característico gótico levantino y, a pesar de haber sufrido ataques y guerras, su exterior permanece intacto. El interior, en cambio, no ha sufrido tanta suerte. Sólo podremos disfrutar de unas partes del retablo mayor, expuestas junto con una fotografía que muestra el original, y que nos ayudará a imaginar la riqueza del mismo. Es hora de dirigirnos al castillo, construcción que vigila las tierras de Valderrobres y que nos vigila desde que accedemos cruzando el Matarraña. Se trata de un castillo del siglo XII, que alcanzó su esplendor cuando el obispado de Zaragoza se convirtió en señor feudal de la tierra que ocupa. La visita al castillo nos hará percibir la importancia del mismo por sus dimensiones. Se puede visitar completamente y aunque tiene zonas reconstruidas, hay algunas, como la antigua iglesia feudal que se construyó en la parte inferior, solo conserva las tirantas y cruceros de lo que parece fue un techo abovedado. Totalmente recomendable subir a la parte superior, para disfrutar de las vistas de los alrededores.

 

Cretas

Abandonamos Valderrobres dirección norte hasta la localidad de Cretas, donde destacamos la bonita plaza de España, donde podemos disfrutar de la arquitectura civil y visitar también la parroquia de San Juan Bautista, donde cabe resaltar la portada de entrada a la misma.

Calaceite

Tras este alto en el camino, retomamos nuestra ruta hasta llegar, más al norte, a la bonita localidad de Calaceite. Todo su núcleo es recomendable, no podemos destacar nada especial. Pasea por la plaza de España, disfruta de la arquitectura civil de su ayuntamiento o disfruta con el estilo barroco de la iglesia de la Asunción. Todo un espectáculo para la vista, en cualquier rincón os apetecerá sentir la atmósfera del lugar.

Alcañiz

Terminada la visita a Calaceite, nos podemos rumbo a Alcañiz, conocido por el mundo del motor, pero que en este caso, nos centraremos en otro tipo de turismo. Arropado por el río Guadalope, la ciudad de Alcañiz, nos ofrece todos los servicios de una gran ciudad en un espacio reducido. Además, podremos disfrutar de su patrimonio artístico y arquitectónico. Quizá lo más destacado de Alcañiz sea su castillo, el castillo  de los Calatravos, sede del actual Parador Nacional de Turismo, donde, además de hospedarnos, podemos disfrutar de unas vistas privilegiadas de la ciudad. Además, podéis visitar (solo con grupos organizados) a visitar la torre campanario, que albergó en varias ocasiones las cortes de Aragón. Si por el contrario no te apetece subir hasta el castillo -que por cierto, puedes subir en coche cómodamente- puedes disfrutar, por ejemplo, de la bonita plaza de España, con el edificio que alberga el Ayuntamiento y la bonita lonja. Podemos también disfrutar de la bonita torre campanario de las escuelas pías o, en dirección contraria, de la ex-colegiata y su portada barroca. Si queréis más información, en la plaza encontraréis la oficina de turismo y dentro de la misma, el acceso a los subterráneos medievales, que consisten en unos estrechos pasadizos que comunican varios puntos de los edificios del casco antiguo de la ciudad.

Mequinenza

Seguimos en ruta más al norte dirección Lérida. Pasaremos junto a la localidad de Mequinenza, donde podéis visitar el museo minero, el antiguo poblado y las vistas del castillo, ya que es propiedad privada y sólo podéis acceder hasta la entrada del mismo, o bien, contactad previamente con el Ayuntamiento para concertar una visita guiada.

Lérida

Nada más acercarnos a Lérida, nos llamará la atención desde el horizonte la torre de la Seu, o de la catedral vieja, situada en lo más alto del centro de la ciudad.

El acceso es muy sencillo, ya que dispone de aparcamiento, por lo que podéis aparcar y visitar tanto la La Seu Vella como el castillo de La Suda.

La Seu Vella es la antigua catedral, situada en un emplazamiento privilegiado tras la conquista de Lérida por los condes Ramón Berenguer IV de Barcelona y Ermengol VI de Urgell desde principio del siglo XIII al XV. El esplendor de su gótico fue destruido por las sucesivas guerras y revueltas que la convirtieron en cuartel y campo de concentración, mutilando sus restos artísticos.

No obstante, aún podemos visitar y disfrutar del claustro, uno de los de mayor tamaño de estilo gótico. Prestad especial atención a las tracerías de los ventanales y la variedad de capiteles

A destacar también el campanario, de planta octogonal y de sesenta metros de altura que se puede recorrer en una escalera de caracol.

En el interior del templo, destacan las capillas, que terminaron por convertirse en mausoleos de familias adineradas donde tenemos elevado número de tumbas ricamente decoradas.

Al terminar la visita, podemos continuar con el castillo de La Suda, vocablo árabe con el que se denominaba la zona amurallada, o también conocido como castillo del Rey. Los restos que encontramos son parte de una de las naves de la antigua fortaleza andalusí, y muy recomendable el acceso a la terraza superior, donde disfrutar de unas vistas inigualables.

Y hoy nos quedamos en Lérida… ¡preparaos porque en breve seguimos con nuestro viaje!

Sorprendente Mérida: Augusta Emerita

Viajamos en esta ocasión hacia la preciosa comunidad de Extremadura, para visitar, una de las muchas poblaciones llenas de cultura e historia, y capital de la misma. Hablamos de Mérida o Augusta Emerita como se llamó en su fundación en la época romana.

La ciudad de Mérida, se encuentra situada sobre las orillas del río Guadiana, que hace las veces de defensa natural. Capital de Extremadura, ha sido una ciudad por la que han pasado infinidad de pueblos de los muchos que han pasado por nuestro país: suevos, visigodos -que la convirtieron en capital del Reino-, y árabes hasta la reconquista en el 1230.

Se trata de una ciudad pequeña que te seducirá por la magnitud de sus monumentos y rincones, fácilmente accesible y con todos los servicios de una gran ciudad. Supone un importante nudo ferroviario e industrial en la región además de un importantísimo centro de interés para arqueólogos, con afán de mostrar las maravillas enterradas en su subsuelo.

Vamos a situar en el mapa los principales atractivos que nos ofrece la ciudad de Mérida:

Recorrer Mérida a pie es sencillo, es muy cómodo, y salvo algún desnivel para llegar a la zona del Teatro Romano, es todo llano.

Si tenéis previsto visitarla en coche, os recomiendo el parking de Atarazanas, que está prácticamente a la entrada de la ciudad vieja y es sencillo entrar y salir de la ciudad desde él.

Os recomendaría en primer lugar visitar la Casa del Mitreo, un ejemplo de domus  situada extramuros y de gran lujo, por el número de habitaciones que han sido excavadas así como por la decoración de las mismas, que si bien es posterior a la construcción de la casa, es algo que indica el lujo de la misma. Prestad especial atención a la decoración de los suelos con coloridos mosaicos.

Desde aquí os recomiendo continuar la visita del teatro y anfiteatro de Mérida.  Se encuentran ambos en el mismo recinto, por lo que con la entrada podéis visitar los dos. No os perdáis ningún detalle ni rincón, ya que para cualquier amante de la cultura clásica, será una delicia sin necesidad de viajar a Italia.

Teatro de Mérida

El teatro, sede actual del Festival de Teatro Clásico de Mérida desde 1933, se corresponde con la arquitectura de los tratados de Marco Vitruvio, y así es similar a los que podemos encontrar en Roma o Pompeya. Con capacidad para 6000 espectadores, la grada reposa sobre un montículo de la zona. Respecto al escenario, está formado por dos sillares de mármol rojizo donde descansan dos hileras de columnas dóricas que combinan el mármol blanco con mármol de vetas azules. Las estancias situadas en la parte trasera y lateral, serían utilizadas por los actores. En la zona trasera del teatro se construyó un jardín para el esparcimiento o peristilo, donde se encontró una representación del emperador César Augusto.

Anfiteatro
Anfiteatro

Respecto al anfiteatro, se ha comprobado que se construyó poco después del teatro y se aprovechó igualmente el montículo para la construcción de las gradas. Por desgracia, solo podremos disfrutar de las partes inferior y media (ima y media cavea). Disponía de 16 puertas de acceso, y un muerte que servía de protección al público que se encontraba ricamente decorado con pinturas sobre los espectáculos que se llevaban a cabo en el anfiteatro y que podremos disfrutar en el Museo Nacional de Arte Romano.

Cuando terminemos esta visita, que será la que mayor tiempo nos llevará, os recomiendo encarecidamente visitar el Museo Nacional de Arte Romano, donde podréis encontrar infinidad de piezas que provienen tanto del teatro y anfiteatro así como de las excavaciones que se han llevado a cabo. La colección es impresionante, no os lo perdáis por nada del mundo.

Templo de Diana

Como seguramente sea la hora de la comida, os invito a caminar hacia el foro y el templo de Diana, o sus restos mejor dicho. Del foro solo queda los resto de uno de sus pórticos y justo en el foro era donde se encontraban diversos edificios públicos, entre ellos el templo de Diana, del que existen numerosas columnas de estilo jónico. Una visita obligada -si, otra más- que podréis admirar dando un paseo y buscando dónde comer, algo que llegando a la plaza de España es muy sencillo.

Desde la plaza de España podréis visitar tanto el impresionante puente romano que cruza el Guadiana como los restos de la alcazaba árabe, que es la construcción de este tipo más antigua de la península, o bien el arco de Trajano, que en verdad se construyó en época de Tiberio. Éste se situaba en un extremo del foro y daba acceso al mismo.

Puente sobre el Guadiana

La siguiente parte de la visita, podéis hacerla caminando, aunque son puntos que están un poco distantes entre ellos.

Os recomiendo visitar en primer lugar el acueducto de los milagros, construcción que en época romana suministraba agua a la ciudad. Es un acueducto fácilmente reconocible, ya que es una de las imágenes más típicas de Mérida. Existe otro acueducto, el de San Lázaro, del que solo quedan unos tres pilares y algún arco, y cuyo material se reutilizó para un nuevo acueducto del siglo XVI.

Detalle de la alcazaba árabe

Próxima a los resto del acueducto de San Lázaro, encontramos los restos de las termas, próximas al circo romano, con sus 400 metros de longitud y 100 metros de ancho, y que albergaban hasta 30.000 espectadores, para disfrutar de las carreras de bigas y cuadrigas.

A la sombra de tanto esplendor romano, tenemos dos templos cristianos a destacar, como son la contatedral de Santa María la Mayor, erigida sobre la antigua catedral visigoda y la basílica de Santa Eulalia, de estilo gótico extremeño tardío y construida sobre el túmulo funerario de Santa Eulalia, patrona de la ciudad.

Existen otros muchos puntos para visitar en la ciudad,  por lo que os animo a visitar la página de consorcio de Mérida y planificar la ruta a vuestro gusto.

Descubriendo Aragón(I): de Madrid a Teruel

Las comarcas del sur de Aragón resultan todo un descubrimiento para aquél que se adentra en sus carreteras, pueblos y ciudades. La denominada toscana española, guarda similitudes con aquella región italiana en cuando al paisaje. En esta entrada, os presento la primera parte de nuestra entrada “Descubriendo Aragón

Si aún no os habéis animado a descubrir la preciosa comunidad de Aragón, estoy seguro que tras la lectura de esta entrada, vuestras ganas aumentarán. Os traigo parte de uno de los recorridos que hace poco he realizado, y espero que os guste…por cierto, como podréis intuir por el título, habrán segundas y terceras partes.

Para empezar, os traigo la ruta que veremos en la entrada:

Esta ruta, vamos a dividirla en varias partes, que poco a poco os iré mostrando. En esta primera, vamos a hacer un pequeño recorrido desde Molina de Aragón, en Guadalajara, hasta la ciudad de Teruel. Cierto es que el encabezado quizá os de lugar a confusión, pero la mayor parte de nuestro viaje se va a centrar en la comunidad de Aragón, a pesar de disfrutar de pequeñas incursiones a provincias limítrofes.

Molina de Aragón

La llegada a Molina de Aragón está presidida tanto por la silueta del castillo como por la torre de Aragón, que fue una antigua fortificación árabe construida sobre un castro celtíbero. Tanto en castillo como la torre se pueden visitar, e incluso existía un túnel que conectaba ambos edificio, hoy derruido. Es muy fácil acceder en coche y recorrer las murallas de y torreones.

Castillo de Molina de Aragón

Por desgracia, tiene poco más que visitar hoy en día, pero sólo la vista desde lejos, impresiona. Si os apetece, también tenéis un bonito puente romano que cruza el río Gallo, y así podéis disfrutar de un tranquilo paseo por este bonito pueblo alcarreño.

Gea de Albarracín

En esta pequeña localidad de la provincia de Teruel, y antes de llegar a Albarracín, los amantes de la ingeniería romana podrán disfrutar del acueducto que transportaba agua entre Albarracín, Gea de Albarracín y Cella; tres localidades unidas por un acueducto muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver, como por ejemplo el de Segovia o Lisboa. Éste acueducto está excavado en piedra, tiene partes al aire libre y partes que discurren excavadas en la montaña, y que es fácil detectar por las ventanas que se tallaron en la piedra. Se puede visitar en su mayoría, aunque hay tramos que por seguridad están cerrados. Además, tenéis un centro de interpretación donde os hablarán de toda la historia de este acueducto.

Albarracín

Llegamos a uno de los puntos álgidos de la ruta que hoy os presento. Se trata de la preciosa localidad de Albarracín; parada en el tiempo en un enclave de ensueño, entre la montaña y acariciada por el río Guadalaviar, con calles estrechas y que ascienden hasta la parte alta del pueblo. Considerado como uno de los pueblos más bonitos de España, una vez lo visitas tienes más que claro el motivo de este apelativo.

Catedral de San Salvador, Albarracín
Plaza Mayor de Albarracín

En primer lugar, es muy fácil llegar y aparcar, gracias al inmenso aparcamiento que encontramos en la orilla del río. Cierto es que tienes que subir alguna que otra cuesta, pero es muy agradable la recompensa que obtienes. Una vez que has subido la calle Cuesta de Teruel, llegarás a la Plaza Mayor, porticada es uno de sus laterales y con un bonito mirador. Desde aquí, podrás planear el resto de la visita. Puedes empezar por disfrutar de la gastronomía en los locales de la plaza, o adquirir alguna de las piezas tanto de artesanía como de productos típicos de la zona. Si decidís comenzar la visita, os recomiendo visitar en primer lugar la fundación Santa María de Albarracín, lugar imprescindible para organizar vuestra visita así como si deseáis una visita guiada incluyendo la catedral de San Salvador, cuya restauración ha finalizado recientemente. Se trata de una pequeña catedral donde destaca tanto las bóvedas del altar como el propio altar, una impresionante pieza dorada recién restaurada. Otro de los puntos a destacar de Albarracín es su muralla, entre la que podéis pasear tranquilamente…pero, ¡preparaos para sudar la camiseta! Los grandes desniveles hacen que el camino de sea precisamente un sendero de rosas. Si no os apetece este plan podéis disfrutar de una bonita panorámica de las murallas desde el mirador situado a los pies de la entrada de la catedral. No sólo disfrutaréis de preciosas vistas de las murallas, sino del cañón del río y las laderas de las montañas cercanas. Por último y nos menos importante, os recomiendo visitar los alrededores del alcázar o castillo de Albarracín: situado en la parte más alta del pueblo y rodeado por el río es un buen lugar donde poner punto y final a nuestra visita a este pintoresco pueblo.

Por supuesto os recomiendo como siempre, pasear por las calles, seguro que encontraréis rincones que os trasmitirán sensaciones especiales y que guardaréis en el fondo de vuestra memoria.

Panorámica de Albarracín

Teruel

Por fin llegamos a la capital de la provincia, Teruel. Esa gran desconocida, pero llena de vida y rincones para disfrutar de tu estancia en la ciudad. Teruel, pequeña y mudéjar, te ofrece puntos en los que disfrutar de su pasado así como su constante vista hacia el futuro. Puntos a destacar, y que no os podéis perder, son por supuesto, la conocida plaza del Torico, especial por la noche, gracias a la iluminación instalada en el suelo. Podréis ver cómo el pequeño toro se levanta orgulloso ante la vista de todos los turolenses y visitantes, como imagen de la ciudad.

Torre del Salvador y torre de San Martín

Cerca de la plaza, podréis disfrutar de dos torres singulares, como son la de la iglesia del Salvador y la de San Martín, de gran similitud entre sí, y que constituyen dos torres de iglesias muy similares de minaretes árabes, con la particularidad que en su base existe el paso de la calle, dejando el paso libre. Más hacia el norte, encontraréis el acueducto, que fecha de los años 1550 aproximadamente, y que se construyó para mejorar el abastecimiento de agua a la ciudad. De vuelta hacia el centro de la ciudad, podréis visitar la catedral de Santa María de Mediavilla, de un característico estilo mudéjar, algo muy escaso en la arquitectura religiosa española. Muy importantes a destacar en la catedral son la techumbre, donde las vigas están ricamente decoradas y con colores originales de su construcción gracias a la protección que le ofreció un techo construido posteriormente, además de la torre de un excepcional mudéjar y el cimborrio de la cúpula, todo ello Patrimonio de la Humanidad proclamado por la UNESCO, al igual que todo el conjunto histórico de la ciudad.

Catedral de Teruel

Cercana a la plaza del Torico, tenéis el conjunto del mausoleo de los amantes de Teruel, compuesto por la iglesia de San Pedro, que supone el más antiguo exponente del arte mudéjar en Teruel, en especial su torre, así como su claustro, siendo uno de los pocos de este estilo arquitectónico.

Podréis disfrutar de la tumba de los Amantes, dentro del mausoleo que se les construyó.  Si no conocéis la historia, os invito a leer más del tema, pero en resumen sería algo así:

Chico pobre se enamora de chica rica, pero padre de chica rica no quiere que se case con chico pobre, así que chico pobre le pido esperar cinco años para acumular riquezas luchando por tierra y mar. Pasan cinco años y chico pobre no aparece, por lo que padre de chica rica, le casa con chico rico, pero en la noche de bodas, chico pobre aparece y le dice a chica rica que le bese, que sino muere, pero chica rica se niega, por no faltar a su marido. Entonces chico pobre muere y marido de chica rica despierta, y deciden trasladar el cadáver a casa de padre de chica rica; en el velatorio de chico pobre, chica rica se arrepiente de no haberle besado, y besa el cadáver, cayendo muerta. Es su marido quien pide que se les entierre juntos

Después de tanta historia y arte, os recomiendo visitar el paseo del Óvalo, que es una de las zonas de restauración de la ciudad, con terrazas y bonitas vistas al valle del Turia.

Llegados a este punto, tomaremos un alto en el camino, para seguir más adelante con nuestra ruta por Aragón y alrededores.