En esta ocasión volvemos a visitar una de las regiones más turísticas de la bella Italia. Me refiero a Toscana, y cuando decimos su nombre, vienen a la mente infinidad de rincones especiales, grandes ciudades renacentistas, pequeños borgos medievales y ese paisaje tan típico.

Y uno de esos pequeños borgos es San Gimignano. Llamado el Manhattan medieval, nombre que personalmente no comparto, ya que tiene suficiente carácter para ser algo único dentro de los pueblos y ciudades que hoy conocemos.

Como siempre, empezaremos por situar en un mapa de la ciudad los principales puntos de interés.

1.- Hazte fuerte frente a las defensas de la ciudad

Nada más llegar al Piazzale Montemaggio, donde se encuentra la principal entrada a San Gimignano, nos encontraremos con sus imponentes murallas, el bastión de San Francisco y la Puerta de San Giovanni. Aunque la muralla envuelve a toda la ciudad, en esta entrada es donde llegaremos al ser la principal. Puedes también entrar por la puerta de San Matteo, en el noroeste de la muralla, o bien, las tres puertas restantes que se ubican en el oeste (Porta Quercecchio) y en el este (Porta San Jacopo y Porta delle Fonti).

¿Sabes que, además, puedes transitar las murallas? Es un paseo de lo más interesante.

2.- Recorrer via San Giovanni y visitar todas sus tiendas.

Cruzando la Porta San Giovanni, nos encontramos con la calle principal de San Gimignano, y su vía más comercial. Tienda tras tienda y restaurante tras restaurante… desde pizzas, pasta hasta artículos de piel y productos del terreno. ¡Cuidado con estas tiendas! Asegúrate de comprobar la calidad de lo que compras y el precio. Y entre tanta tienda y restaurante, llegarás a las ruinas de la Iglesia de san Francesco, totalmente visitables y totalmente recomendables. Al final de la calle llegaremos a nuestra próxima recomendación…

3.- Comernos el mejor helado del mundo en Piazza della Cisterna

¡Eso es! En el país del gelatto, no podemos dejar la ciudad sin probar el mejor helado del mundo. La galardonada Gelatteria dell’Olmo presume de ello y los premios que ha obtenido lo corroboran: decenas de sabores para disfrutar. Y de paso, echa un vistazo a la plaza en la que estás. Además estás sobre una cisterna, utilizada para recoger agua de lluvia. 

4.- Visitar la piazza dell’Erbe y el duomo

Que esta plaza no te engañe: sus rincones y edificios la hacen incluso más impresionante que a la anterior piazza della Cisterna. Edificios como el duomo o el propio ayuntamiento y biblioteca municipal le dan un aspecto acogedor a la vez de grandioso. No te pierdas una visita al interior del duomo: de exterior sobrio, el interior te dejará impresionado con sus frescos en todas las paredes. Además, en el ayuntamiento puedes visitar una de las torres de la ciudad la torre grossa.

5.- Subir a alguna de las torres y disfrutar de las vistas

Efectivamente, no  todas las torres son aún visitables, pero puedes subir a alguna de ellas como torre Grossa, torre Cugnanesi, torre del Diavolo o torre Chigi. Prepara tus cuadriceps y pulmones, ¡que las vistas serán tu recompensa!

Actualmente solo quedan un puñado de las casi 70 torres que se encuentran documentadas. Si no te atreves, siempre podrás disfrutar de algún vídeo o fotografía de otro viajero.

6.- De compras por vía San Matteo

Menos turística que San Giovanni, esta calle ofrece tiendas más auténticas, de arte, cosmética y pequeños colmados donde ver la cara menos conocida de esta ciudad… aunque no nos engañemos, San Gimignano es muy pequeño para la cantidad de turistas que la visitamos, por lo que será cuestión de tiempo que pierda su esencia.

Además es una calle mucho más tranquila para, simplemente, pasear y disfrutar de los edificios y la arquitectura.

7.- Los alrededores de piazza Sant’Agostino

Una gran plaza y dos pequeñas iglesias: Sant’Agostino y Pietro. Tiendas locales y restaurantes escondidos es todo lo que nos ofrece la parte norte de San Gimignano. A pesar de ser una zona de paso para aquellos que aparcan en los aparcamientos P3 o P4, esta zona es mucho más tranquila que el sur. Es un buen punto para descubrir algo más de los vecinos de San Gimignano: una tienda con un toque especial, un restaurante con un carácter distinto…

8.- Volver al medievo

Y es que en el mes de junio, en el Castillo de San Gimignano, construido en época del gobierno fiorentino, se organizan exposiciones y torneos medievales que intentan recrear la vida de aquella época.

9.- Disfrutar de las vistas desde la ciudad…

Si no te has visto con ganas de subir a ninguna de las torres, tienes la oportunidad de disfrutar de una de las vistas más bonitas desde la ciudad desde via degli Innocenti; llévate la cámara que los viñedos, cipreses y lomas toscanas serán tus mejores modelos.

10.- …y desde las afueras

Y es que es muy difícil no quedarse prendado del skyline de la ciudad, por lo que también te recomendamos hacerte alguna foto desde el exterior de las murallas, las vistas son indescriptibles.

Cómo llegar: por carretera, es mu fácil llegar, gracias a que está muy bien comunicado con ciudades como Pisa, Florencia y Siena. Os recomendamos aparcar en los parking P2 o P4; el P2 es el más cercao a porta San Giovanni, y aunque os parezca difícil aparcar, tiene mucha rotación y esperando unos minutos es fácil acceder. Si vais en autobús, éste os dejará en la propia porta San Giovanni y si habéis llegado en avión, seguro que os encontráis en Pisa o Florencia, los aeropuertos más cercanos 

Oficina de turimo:  Piazza Duomo, 1, 53037 San Gimignano SI, Italia.

Gastronomía imprescindible: vino Vernaccia, y rissotto con azafrán, típico del campo de San Gimignano.

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