Visitamos una de las regiones de Francia que más turistas atrae, nos referimos a la Provenza, dentro de Occitania. Y en esta ocasión haremos parada en una de sus ciudades más occidentales: Nimes. Como gran parte de las ciudades y pueblos de la región, tienen orígenes romanos y gran parte de su encanto reside en su origen. ¡Vamos a conocer Nimes!

La visita a la ciudad de Nimes, bien puede formar parte de una ruta por Occitania, o bien una escapada de fin de semana: la variedad cultural y de ocio en la ciudad, tanto por su patrimonio como por sus alrededores, harán una parada obligada en todo viajero que visite la zona.

El corazón de Nimes ocupa poco más de dos kilómetros cuadrados, donde se dan lugar restos arqueológicos, museos, una variada oferta culinaria y de ocio.

En primer lugar, vamos a situarnos en nuestro mapa, para organizar nuestra jornada:

Fácil es el acceso a Nimes por coche por la A9 francesa y más sencillo acceder al centro. Os recomiendo dos de los parking marcados en el mapa. Al sur el parquing “Des Arenes” situado cerca de las Arenas y al norte, hay un centro comercial donde es fácil aparcar y nos encontraremos cerca de la Maison Carrée y de la zona de mayor concentración de restauración y tiendas para comprar.

Maison Carrée

La Maison Carrée o casa cuadrada, literal, es un templo romano, el único en pié y conservado íntegramente según informan en la oficina de turismo de Nimes. Ha pasado por varios usos, desde el templo romano a iglesia, cuadra, prefectura, vivienda… que curiosamente ha ayudado a que permanezca en el estado que lo encontraremos. No obstante, la remodelación de la plaza, en lo que era el antiguo foro contruido a su alrededor, ha despejado la zona y lo ha convertido en un punto de reunión. En su interior, podemos disfrutar de una proyección sobre el templo que solo se hace a deterinadas horas, por lo que si estais interesados en verla, informaos en el propio templo.

Torre del Reloj

La torre del reloj marca el punto del antiguo ayuntamieto, que además de darnos la hora, nos dará la bienvenida a una coqueta plaza llena de terrazas y restaurantes en los que pasar el rato o tomar algo disfrutando del ambiente de la ciudad. La torre del reloj se encuentra a medio camino entre la Maison Carrée y la catedral, lo que hace que se aun punto de encuentro de muchos de los habitantes de la ciudad.

Catedral de Nuestra Señora y San Castor

La catedral de Nimes es un regio edificio mitad románico, mitad gótico, contruida sobre edificio romanos. En sí no guarda un especial interés, pero está declarada monumento histórico. Si quieréis visitarla, puesto que está en el centro de Nimes, no os quitará mucho tiempo.

Murallas romanas: torre Magna y puerta Augusta

Aunque son dos puntos un tanto alejados en el mapa, comparten que ambos formaron parte de la antigua muralla romana de Nimes, una de las más largas de la Galia y de la que quedan fragmentos de dos puertas: puerta Augusta y puerta de Francia. Por su estado de conservación recomiendo la visita de la puerta Augusta , ya que la otra, puerta de Francia solo posee una arcada y no se encuentran vestigios de las torres que la protegían. Respecto a la torre Magna, se trata de una inmensa torre, que también formaba parte de la muralla y que se encuentra en lo actuales jardines de La Fontaine, por lo que es una buena excusa para visitar ambos. Servía de faro o punto de referencia debido a su altura y situación. ¡Además se puede visita y difrutar de las vistas!

Jardines de La Fontaine y templo de Diana

Situados en el noroeste de la ciudad, se trata de un jardín que alberga desde restos romanos, a construcciones del siglo XVIII, con fuentes, templetes, jardines, explanadas e incluso un canal. Una bonita forma de relajarse tras un duro día de turimo, o bien, evitar las altas temperaturas que suele ofrecer la ciudad de Nimes. Como ya comenté anteriormente, dentro de este jardín encontramos la torre Magna, parte de la muralla romana, pero además, tenemos el aniguo templo de Diana, del que quedan algunos vestigios y también es interesante a la hora de su visita. Quizá este templo os parezca más autentico que la propia Maison Carrée, por estar más deteriorado como la mayoría de restos romanos… no son comparables, pero igualmente tiene gran belleza.

Les Arenes de Nimes

Y una de las grandes protagonistas de Nimes es su anfiteatro romano. Actualmente incluye espectáculos como conciertos, teatro o taurinos. Aunque es más pequeño que su hermano Coliseo Flavio de Roma, su estado de conservación es excepcional: los detalles de su fachada y sus arcadas no los encontraréis en Roma. Se compone de dos niveles, uno superior para las clases bajas y el más cercanos a la arena para los más adinerados.

Al igual que la Maison Carrée, ha tenido varios usos, como refugio en época de guerra, castillo, albergando casas en su interior, hasta que la época napoleónica le devolvió su esplendor. ¿Es ese el motivo de su excelente estado de conservación? Muy probable…

Se puede visitar, y es totalmente recomendable subir al final del nivel superior, para disfrutar de las vistas, tanto del interior, como del exterior del recinto.

¿Habriento? ¿Con ganas de desconectar?

Pues Nimes nos ofrece una variadísima oferta gastronómica, desde cocina provenzal a cocina internacional: restaurantes tradicionales, modernos y sobre todo terrazas… a los españoles nos gustan las terrazas, si, pero no somos lo únicos que disfrutamos de una buena comida y bebida en una terraza. Nimes está repleta de terrazas en las que comer, cenar o simplemente tomar una bebida.

Toda la ciudad ofrece restaurantes, no obstante, los alrededores de la Torrel del Reloj y las calles de l’Etoile, Fresque y de la Madeleine son perfectas para decidir qué comer… ¡y cuándo! Porque en esta ciudad es fácil encontrar restaurantes abiertos a horas que en otras regiones francesas sería impensable.

Y después de comer, pues ¡de compras! El centro de la ciudad nos ofrece una gran cantidad de tiendas en las que comprar algo de ropa o algún recuerdo mientras disfrutamos del entorno único de esta ciudad. Sin caer en la obviedad de los centros comerciales, podemos adentrarnos en sus calles y buscar algo más auténtico y único. Para eso, la calle de l’Aspic nos servirá de sobra, y las que le cruzan también. Es la calle comercial por excelencia del centro de Nimes.

No obstante, existen otras zonas que, si disponéis de más tiempo, podéis adentrar a explorar… ¡estaré encantado de leer vuestra experiencia!

 

Cómo llegar: por carretera, una vez cruzamos la frontera por los Pirineos catalanes, a tráves de la A9. Por avión, a la cercana ciudad de Marsella (122km). Por tren, desde Atocha a Cerbere (Francia) y cambiar de tren para llegar a Nimes.

Oficina de turimo:  6 Boulevard des Arènes, 30000 Nîmes, Francia.

Gastronomía imprescindible: el melón de Cavaillon, la brandada de bacalao o el aceite de Oliva. Destacar los vinos DO Costieres de Nimes y el queso Pelardon.

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