Descubrir Aragón (III): de Valderrobres a Lérida

Seguimos nuestro viaje visitando las tierras de Aragón; en esta ocasión viajaremos hasta el Bajo Aragón, Caspe y Matarraña, así como llegar a Lérida en la catalana comarca de Segriá.

Para comenzar, vamos a ver el recorrido que vamos a disfrutar en esta ocasión.

Seguimos nuestra ruta por Aragón, y poco a poco nos aceramos al Pirineo… seguiremos deleitándonos con construcciones románicas, paisajes de contraste y verdaderas joyas en cada uno de los rincones de nuestra próxima etapa.

Valderrobres

Partimos del maravilloso pueblo de Valderrobres, catalogado como uno de los Pueblos más bonitos de España, el título le viene como anillo al dedo.

El pueblo está dividido por el río Matarraña, que da nombre a la comarca en la que se encuentra, y tiene la culpa de dar una de las estampas más bonitas que nos regala la localidad: el río Matarraña, el puente de piedra y el portal de San Roque, que nos da acceso a la preciosa plaza de España, de estilo medieval y en la que podremos disfrutar del edificio que alberga el Ayuntamiento, terminado en 1599. En Valderrobres cabe destacar tanto la Iglesia de Santa María la Mayor de Valderrobres así como el castillo, no obstante, no podéis abandonar el pueblo sin visitar sus estrechas callejas, empinadas, recortadas y con casa de una arquitectura de piedra tan típica de la zona.

Como curiosidad, la visita a la iglesia se realiza presentando la entrada del castillo, así como poder visitar un pequeño museo en la oficina de turismo. La iglesia, es de un característico gótico levantino y, a pesar de haber sufrido ataques y guerras, su exterior permanece intacto. El interior, en cambio, no ha sufrido tanta suerte. Sólo podremos disfrutar de unas partes del retablo mayor, expuestas junto con una fotografía que muestra el original, y que nos ayudará a imaginar la riqueza del mismo. Es hora de dirigirnos al castillo, construcción que vigila las tierras de Valderrobres y que nos vigila desde que accedemos cruzando el Matarraña. Se trata de un castillo del siglo XII, que alcanzó su esplendor cuando el obispado de Zaragoza se convirtió en señor feudal de la tierra que ocupa. La visita al castillo nos hará percibir la importancia del mismo por sus dimensiones. Se puede visitar completamente y aunque tiene zonas reconstruidas, hay algunas, como la antigua iglesia feudal que se construyó en la parte inferior, solo conserva las tirantas y cruceros de lo que parece fue un techo abovedado. Totalmente recomendable subir a la parte superior, para disfrutar de las vistas de los alrededores.

 

Cretas

Abandonamos Valderrobres dirección norte hasta la localidad de Cretas, donde destacamos la bonita plaza de España, donde podemos disfrutar de la arquitectura civil y visitar también la parroquia de San Juan Bautista, donde cabe resaltar la portada de entrada a la misma.

Calaceite

Tras este alto en el camino, retomamos nuestra ruta hasta llegar, más al norte, a la bonita localidad de Calaceite. Todo su núcleo es recomendable, no podemos destacar nada especial. Pasea por la plaza de España, disfruta de la arquitectura civil de su ayuntamiento o disfruta con el estilo barroco de la iglesia de la Asunción. Todo un espectáculo para la vista, en cualquier rincón os apetecerá sentir la atmósfera del lugar.

Alcañiz

Terminada la visita a Calaceite, nos podemos rumbo a Alcañiz, conocido por el mundo del motor, pero que en este caso, nos centraremos en otro tipo de turismo. Arropado por el río Guadalope, la ciudad de Alcañiz, nos ofrece todos los servicios de una gran ciudad en un espacio reducido. Además, podremos disfrutar de su patrimonio artístico y arquitectónico. Quizá lo más destacado de Alcañiz sea su castillo, el castillo  de los Calatravos, sede del actual Parador Nacional de Turismo, donde, además de hospedarnos, podemos disfrutar de unas vistas privilegiadas de la ciudad. Además, podéis visitar (solo con grupos organizados) a visitar la torre campanario, que albergó en varias ocasiones las cortes de Aragón. Si por el contrario no te apetece subir hasta el castillo -que por cierto, puedes subir en coche cómodamente- puedes disfrutar, por ejemplo, de la bonita plaza de España, con el edificio que alberga el Ayuntamiento y la bonita lonja. Podemos también disfrutar de la bonita torre campanario de las escuelas pías o, en dirección contraria, de la ex-colegiata y su portada barroca. Si queréis más información, en la plaza encontraréis la oficina de turismo y dentro de la misma, el acceso a los subterráneos medievales, que consisten en unos estrechos pasadizos que comunican varios puntos de los edificios del casco antiguo de la ciudad.

Mequinenza

Seguimos en ruta más al norte dirección Lérida. Pasaremos junto a la localidad de Mequinenza, donde podéis visitar el museo minero, el antiguo poblado y las vistas del castillo, ya que es propiedad privada y sólo podéis acceder hasta la entrada del mismo, o bien, contactad previamente con el Ayuntamiento para concertar una visita guiada.

Lérida

Nada más acercarnos a Lérida, nos llamará la atención desde el horizonte la torre de la Seu, o de la catedral vieja, situada en lo más alto del centro de la ciudad.

El acceso es muy sencillo, ya que dispone de aparcamiento, por lo que podéis aparcar y visitar tanto la La Seu Vella como el castillo de La Suda.

La Seu Vella es la antigua catedral, situada en un emplazamiento privilegiado tras la conquista de Lérida por los condes Ramón Berenguer IV de Barcelona y Ermengol VI de Urgell desde principio del siglo XIII al XV. El esplendor de su gótico fue destruido por las sucesivas guerras y revueltas que la convirtieron en cuartel y campo de concentración, mutilando sus restos artísticos.

No obstante, aún podemos visitar y disfrutar del claustro, uno de los de mayor tamaño de estilo gótico. Prestad especial atención a las tracerías de los ventanales y la variedad de capiteles

A destacar también el campanario, de planta octogonal y de sesenta metros de altura que se puede recorrer en una escalera de caracol.

En el interior del templo, destacan las capillas, que terminaron por convertirse en mausoleos de familias adineradas donde tenemos elevado número de tumbas ricamente decoradas.

Al terminar la visita, podemos continuar con el castillo de La Suda, vocablo árabe con el que se denominaba la zona amurallada, o también conocido como castillo del Rey. Los restos que encontramos son parte de una de las naves de la antigua fortaleza andalusí, y muy recomendable el acceso a la terraza superior, donde disfrutar de unas vistas inigualables.

Y hoy nos quedamos en Lérida… ¡preparaos porque en breve seguimos con nuestro viaje!

Descubriendo Aragón(II): de Teruel a Morella

Seguimos descubriendo las maravillosas tierras de Aragón, en esta segunda entrega visitaremos las comarcas de Gúdar-Javalambre, Maestrazgo, Bajo Aragón y Matarraña así como la valenciana comarca de Los Puertos de Morella

Como de costumbre, en el siguiente mapa, veremos el recorrido de esta segunda entrega de viaje por las carreteras aragonesas.

Iglesia de San Pedro y San Pablo

Siguiendo nuestro viaje por tierras aragonesas, abandonamos Teruel para adentrarnos en la localidad de Sarrión, un tranquilo pueblo a la orilla de la A-23 donde podremos visitar, la iglesias parroquial de San Pedro y San Pablo, una bonita pero sencilla iglesia, donde destacar su interior, con techos y paredes ricamente decorados, así como en el exterior, su bonita portada.  También podemos aprovechar para visitar su centro de interpretación de la Guerra Civil o la puerta de Teruel, parte de la antigua fortificación de la villa.

Patio del castillo
Entrada a la excolegiata y arco de acceso a la plaza de la Villa
Torres y restos de muralla; panorámica

Nos desviaremos ahora camino de uno de los denominados Pueblos Más Bonitos de España: Mora de Rubielos. En este precioso pueblo destacamos varios puntos a visitar, entre ellos su impresionantes castillo, su iglesia ex-colegiata y las torres de Mora de Rubielos. Lo más recomendable sería dejar en el coche en cualquiera de los aparcamientos habilitados para ello y subir a la zona de las torres, donde tendremos una magnífica panorámica del resto del pueblo. Estas torres son el resto del recinto amurallado construido tras la reconquista de las tierras a manos del rey Alfonso II. Existen otros restos repartidos por la localidad, como varias puertas de acceso al centro de la villa. Desde aquí iniciaremos el descenso por el calvario hasta la Plaza de la Villa, donde disfrutaremos de la arquitectura de la zona, de esa piedra de color tan característico de la comarca y donde se sitúa en edificio que alberga el ayuntamiento. Más adelante podremos visitar la iglesia ex-colegiata, enclavada en una bonita plaza. Merece la pena una visita por el exterior, y observar el impresionante desnivel sobre el que está construida. Sed especialmente cuidadosos a la hora de planear el viaje, ya que el horario de la iglesia es muy reducido es muy fácil abandonar el pueblo sin poder visitarla. De todas maneras, una de las partes más interesantes de la iglesia, es la portada de la entrada meridional, gracias a su dimensión y al abocinamiento de sus nueve arquivoltas. Si habéis terminado la visita a la iglesia es hora de comenzar el ascenso al castillo, que es bastante cómodo. La visita está muy bien organizada, numerada y con interesantes explicaciones en todo momento, aunque no está del todo rehabilitado, ya que hay una zona de la parte superior no visitable, el resto es totalmente accesible. Os recomiendo encarecidamente visitar todas las estancias, en especial las del nivel más bajo, donde podréis sentir la vertiginosa caída de temperaturas, así como disfrutar del bonito patio decorado con arcos apuntados en doble galería.

Al abandonar Mora de Rubielos, nos dirigiremos a Rubielos de Mora, pueblo vecino y que juntos parecen formar un juego de palabras.

Puerta de San Antonio y nave central de la excolegiata

Llegamos a este bonito pueblo,  y entraremos por la puertas de San Antonio o del Carmen, resto de la muralla del siglo XIII y llegaremos a la bonita plaza del ayuntamiento. Sin duda debemos dirigirnos a la Excolegiata de Santa María la Mayor, para disfrutar de su interior y de las vistas desde lo más alto de la torre así como de su precioso retablo en la capilla del Salvador del que se poseen algunas partes, y que por su inmenso colorido lo convierten en algo imprescindible en la visita. También podemos visitar un pequeño museo en la entrada al templo.

Retablo de la capilla del Salvador

El altar mayor es de estilo neoclásico, sin ningún valor reseñable, ya que se destruyó durante la Guerra Civil y se reconstruyó siguiendo dicho estilo. ¡Pero no abandones aún el pueblecito! Te recomiendo darte un paseo por sus preciosas calles, que hacen de este uno de los pueblos con encanto.

Seguimos con nuestro viaje para adentrarnos en la comarca del Maestrazgo para visitar la impresionante localidad de Cantavieja (tercer pueblo que también pertenece a la red de los Pueblso más bonitos de España). Os recomiendo dejar el coche en la plaza de España y disfrutar de un paseo por las callejas de la localidad.

Plaza de Cristo Rey; panorámicas

Sin duda debemos dirigirnos a la plaza e Cristo Rey, donde podremos ver el edificio del ayuntamiento así como la iglesia de la Asunción. Cabe destaca su majestuosidad, a pesar del daño sufrido en la guerra, y por encima de todo, su campanario, en cuya base se sitúa un pasaje de paso a su través . Al final de la calle, encontraremos el lugar donde se encontraba el castillo templario, quedando actualmente en estado de ruina progresiva. Siguiendo por la calle de San Miguel, encontraremos la iglesia homónima, donde destacaremos la portada de la misma.

Campanario de la iglesia, soportal del ayuntamiento

Si queréis unas buenas panorámicas del paisaje, podéis acercaros a la Plaza Aula antes de abandonar el pueblo. Muy recomendable para poder visitar todos los puntos de interés de Cantavieja, son las visitas guiadas que podéis contratar en la oficina de turismo de la localidad situada en la calle Mayor.

Como curiosidad, os aconsejo en vuestra salida de la localidad por la carretera A-226 contemplar la vista desde abajo, os daréis cuenta que muchas casas se encuentran en un cortado que seguro servía como frente defensivo.

Seguimos nuestra ruta hacia el bonito pueblo de Mirambel, medalla de oro Europa Nostra por el proyecto de restauración y ordenación del conjunto urbano en el año 1983 al reconocimiento por la impresionante labor de restauración. Pronto os daréis cuenta de la importancia que tenía esa localidad en el pasado: sus impresionantes murallas, su castillo, palacios, convento… y en conjunto todo su caso urbano, merecen la pena y disfrutar del tiempo invertido en recorrerlos.

Casa Castellot, casa Aliaga e iglesia de Santa Margarita

Podremos empezar la visita por la iglesia parroquial de Santa Margarita, resultado de varias resconstrucciones por los daños pasados por el tiempo y sucesivos incendios y agresiones, destacando sobre todo la esbelta torre. Además, aunque son privados, podréis disfrutar de la majestuosidad de los palacios renacentistas de casa Aliaga y casa Castellot con las típicas entradas de medio punto  del renacimiento aragonés y las amplias ventanas adinteladas de la planta más noble. Pero es sin duda, el convento de las agustinas ermitañas, el que alberga la imagen más típica de Mirambel.

Celosías del convento, detalle de la torre y entrada de la muralla

Se trata de unas celosías de madera que recubren los balcones de la construcciones, de excelente talla, y que servían para preservar la intimidad de sus moradoras. Estos son quizás los puntos más destacados, sin embargo, pasear por sus calles, y disfrutar de la arquitectura renacentista aragonesa en casa casa o construcción es una delicia, y tendrás que olvidarte de mirar el reloj, puesto que es un pueblo que verdaderamente cautiva.

Por último, y no menos importante, seguiremos nuestro camino para abandonar momentáneamente Aragón y saltar a la Comunidad Valenciana, para visitar la impresionante Morella.

Edificada en un monte, desde lo lejos da una imagen de fortaleza inexpugnable, por su situación sus murallas y lo impresionante de su castillo. Pronto descubres, que no es una ciudad plana en la que pasear tranquilamente, sino que las calles empinadas y las escaleras son una tónica en su urbanismo, lo cual no está reñido para nada en disfrutar de los preciosos rincones que nos ofrece.

Si visitáis Morella en coche, aseguraos de dejarlo en el aparcamiento más cercano a vuestro hotel o alojamiento, ya que el centro está restringido para vehículo nos residentes y la circulación, además, no es fácil por el trazado de las calles.

Castillo, murallas y acueducto

Nada más llegar a Morella hay dos construcciones que os llamarán la atención, por una lado el acueducto, si bien data del 1338, sus arcos son igual de llamativos, y en segundo lugar la puerta de San Miguel, antigua entrada de la ciudad por la muralla, flanqueada por dos robustas torres defensivas. Una vez en el interior del recinto amurallado, os recomiendo encarecidamente pasear por la principal calle comercial del pueblo, carrer Sant Julià, cuyas aceras están construidas bajo las galerías de los edificios, todos porticados, e incluso con artesonados ricamente coloreados.

Crr Sant Julià, puerta de San Miguel y vistas desde el castillo

Si seguimos esta calle, llegaremos al acceso del principal reclamo turístico de la localidad, el castillo, situado sobre la muela o mola como se le conoce en la localidad. El castillo en cuestión ha sufrido diversas modificaciones y ampliaciones a la vez que las diferentes civilizaciones y reyes han conquistado la tierra: se han encontrado restos desde el Neolítico, a las edades de Bronce y de hierro, pasando por íberos, romanos, visigodos, árabes y finalmente los diferentes reyes cristianos, estando presente en varias de las hazañas más importantes de la época en la que se vieron involucrados el Cid, Jaime I, el papa Luna o el príncipe de Viana entre otros y a lo largo de la historia. En el castillo, aún en un importante proceso de recuperación, podremos encontrar desde cárceles a zonas más nobles, un museo con material encontrado que narra la evolución del castillo desde su máximo esplendor hasta su abandono. !Es una visita que no se debe obviar por nada del mundo¡ A la entrada del conjunto del castillo, podréis encontrar también los restos de un antiguo convento, aún en reconstrucción, pero podréis disfrutar del bonito claustro y su jardín.

Santa María la Mayor

Ya a la salida de la visita, podréis disfrutar de la iglesia de Santa María la Mayor, donde cabe destacar, más que su altar barroco, la entrada a la misma, con arcos ricamente decorados y abocinados con sus arquivoltas, que recientemente se ha descubierto que estaban decorados con policromía y que se está intentando recuperar.  Todo esto hace que Morella pertenezca también a los Pueblos más bonitos de España. Un punto a destacar en Morella, es la gastronomía, a medio camino entre la meseta y el mar, podréis encontrar productor tan extraordinarios como la miel o su preciada cecina.

Cabe destacar, que en la zona tanto del Maestrazgo como en la comarca de Morella, existe un queso muy desconocido, como es el queso de Tronchón, originario de la localidad del mismo nombre, del que ya se tenían referencias en el universal Don Quijote de Miguel de Cervantes. ¡No olvidéis probarlo!

Descubriendo Aragón(I): de Madrid a Teruel

Las comarcas del sur de Aragón resultan todo un descubrimiento para aquél que se adentra en sus carreteras, pueblos y ciudades. La denominada toscana española, guarda similitudes con aquella región italiana en cuando al paisaje. En esta entrada, os presento la primera parte de nuestra entrada “Descubriendo Aragón

Si aún no os habéis animado a descubrir la preciosa comunidad de Aragón, estoy seguro que tras la lectura de esta entrada, vuestras ganas aumentarán. Os traigo parte de uno de los recorridos que hace poco he realizado, y espero que os guste…por cierto, como podréis intuir por el título, habrán segundas y terceras partes.

Para empezar, os traigo la ruta que veremos en la entrada:

Esta ruta, vamos a dividirla en varias partes, que poco a poco os iré mostrando. En esta primera, vamos a hacer un pequeño recorrido desde Molina de Aragón, en Guadalajara, hasta la ciudad de Teruel. Cierto es que el encabezado quizá os de lugar a confusión, pero la mayor parte de nuestro viaje se va a centrar en la comunidad de Aragón, a pesar de disfrutar de pequeñas incursiones a provincias limítrofes.

Molina de Aragón

La llegada a Molina de Aragón está presidida tanto por la silueta del castillo como por la torre de Aragón, que fue una antigua fortificación árabe construida sobre un castro celtíbero. Tanto en castillo como la torre se pueden visitar, e incluso existía un túnel que conectaba ambos edificio, hoy derruido. Es muy fácil acceder en coche y recorrer las murallas de y torreones.

Castillo de Molina de Aragón

Por desgracia, tiene poco más que visitar hoy en día, pero sólo la vista desde lejos, impresiona. Si os apetece, también tenéis un bonito puente romano que cruza el río Gallo, y así podéis disfrutar de un tranquilo paseo por este bonito pueblo alcarreño.

Gea de Albarracín

En esta pequeña localidad de la provincia de Teruel, y antes de llegar a Albarracín, los amantes de la ingeniería romana podrán disfrutar del acueducto que transportaba agua entre Albarracín, Gea de Albarracín y Cella; tres localidades unidas por un acueducto muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver, como por ejemplo el de Segovia o Lisboa. Éste acueducto está excavado en piedra, tiene partes al aire libre y partes que discurren excavadas en la montaña, y que es fácil detectar por las ventanas que se tallaron en la piedra. Se puede visitar en su mayoría, aunque hay tramos que por seguridad están cerrados. Además, tenéis un centro de interpretación donde os hablarán de toda la historia de este acueducto.

Albarracín

Llegamos a uno de los puntos álgidos de la ruta que hoy os presento. Se trata de la preciosa localidad de Albarracín; parada en el tiempo en un enclave de ensueño, entre la montaña y acariciada por el río Guadalaviar, con calles estrechas y que ascienden hasta la parte alta del pueblo. Considerado como uno de los pueblos más bonitos de España, una vez lo visitas tienes más que claro el motivo de este apelativo.

Catedral de San Salvador, Albarracín
Plaza Mayor de Albarracín

En primer lugar, es muy fácil llegar y aparcar, gracias al inmenso aparcamiento que encontramos en la orilla del río. Cierto es que tienes que subir alguna que otra cuesta, pero es muy agradable la recompensa que obtienes. Una vez que has subido la calle Cuesta de Teruel, llegarás a la Plaza Mayor, porticada es uno de sus laterales y con un bonito mirador. Desde aquí, podrás planear el resto de la visita. Puedes empezar por disfrutar de la gastronomía en los locales de la plaza, o adquirir alguna de las piezas tanto de artesanía como de productos típicos de la zona. Si decidís comenzar la visita, os recomiendo visitar en primer lugar la fundación Santa María de Albarracín, lugar imprescindible para organizar vuestra visita así como si deseáis una visita guiada incluyendo la catedral de San Salvador, cuya restauración ha finalizado recientemente. Se trata de una pequeña catedral donde destaca tanto las bóvedas del altar como el propio altar, una impresionante pieza dorada recién restaurada. Otro de los puntos a destacar de Albarracín es su muralla, entre la que podéis pasear tranquilamente…pero, ¡preparaos para sudar la camiseta! Los grandes desniveles hacen que el camino de sea precisamente un sendero de rosas. Si no os apetece este plan podéis disfrutar de una bonita panorámica de las murallas desde el mirador situado a los pies de la entrada de la catedral. No sólo disfrutaréis de preciosas vistas de las murallas, sino del cañón del río y las laderas de las montañas cercanas. Por último y nos menos importante, os recomiendo visitar los alrededores del alcázar o castillo de Albarracín: situado en la parte más alta del pueblo y rodeado por el río es un buen lugar donde poner punto y final a nuestra visita a este pintoresco pueblo.

Por supuesto os recomiendo como siempre, pasear por las calles, seguro que encontraréis rincones que os trasmitirán sensaciones especiales y que guardaréis en el fondo de vuestra memoria.

Panorámica de Albarracín

Teruel

Por fin llegamos a la capital de la provincia, Teruel. Esa gran desconocida, pero llena de vida y rincones para disfrutar de tu estancia en la ciudad. Teruel, pequeña y mudéjar, te ofrece puntos en los que disfrutar de su pasado así como su constante vista hacia el futuro. Puntos a destacar, y que no os podéis perder, son por supuesto, la conocida plaza del Torico, especial por la noche, gracias a la iluminación instalada en el suelo. Podréis ver cómo el pequeño toro se levanta orgulloso ante la vista de todos los turolenses y visitantes, como imagen de la ciudad.

Torre del Salvador y torre de San Martín

Cerca de la plaza, podréis disfrutar de dos torres singulares, como son la de la iglesia del Salvador y la de San Martín, de gran similitud entre sí, y que constituyen dos torres de iglesias muy similares de minaretes árabes, con la particularidad que en su base existe el paso de la calle, dejando el paso libre. Más hacia el norte, encontraréis el acueducto, que fecha de los años 1550 aproximadamente, y que se construyó para mejorar el abastecimiento de agua a la ciudad. De vuelta hacia el centro de la ciudad, podréis visitar la catedral de Santa María de Mediavilla, de un característico estilo mudéjar, algo muy escaso en la arquitectura religiosa española. Muy importantes a destacar en la catedral son la techumbre, donde las vigas están ricamente decoradas y con colores originales de su construcción gracias a la protección que le ofreció un techo construido posteriormente, además de la torre de un excepcional mudéjar y el cimborrio de la cúpula, todo ello Patrimonio de la Humanidad proclamado por la UNESCO, al igual que todo el conjunto histórico de la ciudad.

Catedral de Teruel

Cercana a la plaza del Torico, tenéis el conjunto del mausoleo de los amantes de Teruel, compuesto por la iglesia de San Pedro, que supone el más antiguo exponente del arte mudéjar en Teruel, en especial su torre, así como su claustro, siendo uno de los pocos de este estilo arquitectónico.

Podréis disfrutar de la tumba de los Amantes, dentro del mausoleo que se les construyó.  Si no conocéis la historia, os invito a leer más del tema, pero en resumen sería algo así:

Chico pobre se enamora de chica rica, pero padre de chica rica no quiere que se case con chico pobre, así que chico pobre le pido esperar cinco años para acumular riquezas luchando por tierra y mar. Pasan cinco años y chico pobre no aparece, por lo que padre de chica rica, le casa con chico rico, pero en la noche de bodas, chico pobre aparece y le dice a chica rica que le bese, que sino muere, pero chica rica se niega, por no faltar a su marido. Entonces chico pobre muere y marido de chica rica despierta, y deciden trasladar el cadáver a casa de padre de chica rica; en el velatorio de chico pobre, chica rica se arrepiente de no haberle besado, y besa el cadáver, cayendo muerta. Es su marido quien pide que se les entierre juntos

Después de tanta historia y arte, os recomiendo visitar el paseo del Óvalo, que es una de las zonas de restauración de la ciudad, con terrazas y bonitas vistas al valle del Turia.

Llegados a este punto, tomaremos un alto en el camino, para seguir más adelante con nuestra ruta por Aragón y alrededores.