Esta vez nos volvemos british y cruzamos a las islas británicas, más concretamente a Inglaterra, para conocer la ciudad de Canterbury, muy cerca de Londres, y que podremos visitar en una excursión de un día tranquilamente.

La ciudad de Canterbury, al sureste de Londres, pertenece al condado de Kent, famoso por albergar varios de los pueblos más bonitos de Inglaterra así como otras atracciones como un parque de atracciones vintage, la casa de Ana Bolena o el universo de Dickens, no obstante, no nos centraremos en todas estas atracciones.

Llegar a Canterbury es relativamente sencillo, ya que existe conexión ferroviaria entre Londres y la ciudad, y por carretera no os llevará más de hora y media, además gracias a la multitud de aparcamiento que ofrece la ciudad, aparcar no será un problema.

Canterbury y el río Stour

Ciudad de cuento, típica del sureste inglés y del condado de Kent. A pesar de ser una ciudad de tamaño medio, aún encierra en su interior y en las orillas del río que la cruza, el Stour, una zona de casa típicas de la campiña, jardines repletos de colores y la catedral más importante para los anglicanos.

Cabe destacar en nuestra visita a Caterbury, la catedral,  de estilo gótico y muy distinta a las grande catedrales católicas.


Catedral de Canterbury

La catedral de Canterbury, o formalmente Cathedral and Metropolitical Church of Christ at Canterbury, es además de cabeza de la diócesis de Canterbury, sede de la iglesia anglicana, y cuyo arzobispo es a la vez , por tanto, líder de la misma.

Aunque fue fundada por San Agustín, se ha descubierto en sus cimientos restos de una antigua iglesia dedicada a San Salvador, ha  sufrido diversas ampliaciones, reconstrucciones así como anexos, como el monasterio con periodos en los que no ha tenido actividad alguna.

La catedral esconde oscuros secretos como cuatro asesinatos sufridos en su interior de cuatro arzobispos, el más conocido de ellos Thomas Becket, asesinado por unos guardias tras una discusión con el rey Enrique II, al que unos guardias oyeron por causalidad decir “¿Quién me librará de este sacerdote indiscreto?” y unos guardias cumplieron su deseo decapitándolo el 29 de diciembre de 1170 y haciendo de Canterbury centro de peregrinación tras su canonización en la ruta de Londres a Winchester.

De estilo marcadamente gótico, cabe destacar la torre central de estilo normando y que alberga la campana más antigua de la catedral: la campana Harry, que aún hoy en día toca 100 veces a las 8.55pm como recordatorio del antiguo toque de queda de la ciudad. Como curiosidad, esta catedral es la más larga de las catedrales medievales con sus 60 metros de longitud en la nave central.

Dentro de la catedral, podremos visitar la cripta, una de las más grande, donde destaca la tumba del Príncipe Negro, hijo mayor de Eduardo III,  apodado así por el temor que le procesaban sus enemigos. Igualmente, podremos ver las tumbas de Enrique IV y su esposa, únicos monarcas enterrados en la catedral.

Llama la atención la puerta de entrada al recinto catedralicio, construida en honor a la victoria de la Guerra de los Cien Años.

A destacar por supuesto el amplio claustro, del mas puro estilo gótico, y el antiguo monasterio.

En la entrada al recinto catedralicio tendréis la opción de las diferentes tipos de visitas, guiadas o no, y los horarios de las mismas en caso que os apetezca.

Una vez que abandonemos el la catedral, os aconsejo dar un paseo por los jardines traseros, muy cuidado como buen jardín inglés.

Una vez que abandonemos el recinto, os recomiendo visitar algunas de las tiendas de productos típicos, básicamente té, galletas y chocolates, que encontraréis entorno al memorial a la guerra de Canterbury y en Mercery Lane hasta High street.


Hight street se ha convertido en la calle comercial por antonomasia de la ciudad, no obstante, no son precisamente productos ni cocina típica de la región lo que encontraremos en esta zona. Por otro lado, encontraréis casas típicas con las vigas de madera vistas así como tejados de pizarra que le dan un toque muy pintoresco.

Si por el contrario, seguís de frente por St Margaret’s Street y Castle Street, llegaréis hasta las ruinas del castillo de Canterbury y las murallas de la ciudad. La verdad que el castillo tendréis que echarle imaginación, ya que las ruinas son pocas y ayudan poco a ver elucidar su época de mayor esplendor. Respecto a los restos de la muralla, lo mejor es dirigirse a Worth Gate para ver una de las entradas de la ciudad y desde ahí, al parquet Dane Jonh, donde podréis ver varios metros de muralla e incluso pasear por encima de la misma.

Si os apetece descansar un poco y relajaros, os recomiendo caminar hasta Westgate Gardens, parque situado junto a otra de las antiguas puertas de la ciudad. Se trata de un bonito y tranquilo parque a las orillas del Stour.

¿Respecto a la comida? Pues os recomendaría alejaros de las zonas más turísticas, como High Street, encontraréis pequeños restaurantes donde el trato y la comida es buen, así como el precio, sin caer en las tentaciones de un restaurante de una gran cadena, que ya sabéis con lo que os vais a encontrar. En cualquiera de las calles que salen desde High Street hacia el castillo (Stour St, Church Ln, St. Margaret’s St y Castel St), encontraréis varios restaurantes en los que disfrutar de una comida relajada y en un ambiente cercano.

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