De paseo por Bélgica: Brujas y Gante

Gante y Brujas

Ciudades de encanto, Gante y Brujas son un destino perfecto para un puente o incluso para un poco más, una semana será más que suficiente para descubrir dos  puntos emblemáticos de Flandes.

Brujas, ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

La ciudad de Brujas es la capital de la provincia de Flandes Occidental. Se trata de una ciudad de cuento, como muchos habréis podido comprobar, y como otros tanto soñáis en con hacerlo.
Descubrir la ciudad es un verdadero placer, no sólo por la belleza que guarda en su interior, entre sus calles y callejones, sino por lo agradable de su geografía y su gente.
Es cierto que se trata de una ciudad muy turística, pero se ha sabido conservar la esencia a la vez que el proceso de modernización y “acoso” del turista ha entrado por sus diversas puertas amuralladas, -sí, tiene puertas, pero no murallas, ya no quedan restos de la misma.
Os invito a un paseo por Brujas, desde la comodidad de vuestro ordenador, tablet o teléfono… y espero que os sirva de empujón para lanzaros a la aventura e id a visitarla.
Llegar a Brujas es muy sencillo y fácil, si venís en avión o tren, la estación está prácticamente en las puertas de la ciudad antigua y en un paseo estás en el centro, pero si llegas en coche, la situación es un poco distinta, existen parking por la zona, pero a veces restringen el tráfico, por lo que os recomiendo aparcar en una zona fuera de la ciudad antigua y dar un paseo. Es una ciudad muy plana y por eso es agradable caminar por ella. ¡Un consejo! Cuidado con las bicicletas, están por todos sitios…no sólo tenéis que admirar la belleza de la ciudad, sino los carriles bici, que están muy transitados.
Os adjunto como siempre un mapa con los sitios más reseñables de Brujas, pero insisto, sólo son unas recomendaciones y, como en otras ciudades, lo mejor es andas y descubrir esos secretos que para cada uno son especiales, que te hacen sentir algo extraño cuando te encuentras allí.

 En primer lugar, veréis unos puntos que si los unimos, parecen trazar una parte de una elipse que rodea la ciudad, esos puntos más externos son las puertas de la ciudad, coincidiendo el que más al sur se sitúa con una torre de almacenamiento de pólvora. No os va a sorprender ninguna de ellas, sin embargo, si pasais por alguna, si que os dará una idea sobre lo fortificada que se encontraba la ciudad. Siguiendo el sentido de las agujas del reloj y empezando por las 14:00h, son las puertas de Kruispoort, Gentpoort, la torre Poertoren, Smedenpoort y Ezelpoort.

San Salvador y campanario de Brujas

Ya dentro de la ciudad, os recomiendo empezar la visita por la catedral de San Salvador, se sitúa en la plaza del mismo nombre, llena de tiendas y restaurantes. La catedral, de estilo gótico, se puede visita por dentro y a destacar, además de las vidrieras, varios tapices así como el impresionante altar de mármol. También alberga varias urnas relicarios ricamente decoradas.
Quizá para viajeros como yo, la arquitectura en catedrales y basílicas en Bélgica es más sobria o sencilla que en países como Francia, España o Italia, no obstante, tienen elementos, como por ejemplo los tapices que os indiqué anteriormente, que no son tan comunes entre los templos del sur de Europa.

Plaza del mercado o Markt, puente de piedra.

Una vez hemos visitado la catedral, si seguimos por Steenstraat, llegaremos a la maravillosa plaza del mercado de Brujas…con sus turistas, bicicletas, caballos y sin fin de comercios… Haced un ejercicio visual e intentad eliminar todo eso de la vista…¿qué? Sin palabras…fijaos en las casa, con su coloridas fachadas, el palacio provincial… y el impresionante campanario: de torre de madera de un mercado, a una de las torres más bellas de Bélgica, que alberga un carrillón de nada más y nada menos que algo  más de 27 toneladas…¡y aún en uso! Este es uno de los mejores puntos para entrar en el cuento de la ciudad, y dejarse llevar. Por cierto, a campanario se puede subir y las vistas, os podéis imaginar que son impresionantes. Si andamos un poco más nos encontraremos con el palacio de la provincia, con su preciosa fachada gótica, sus pináculos y esa arquitectura tan característica que nos encontraremos por todo el país.

En esta plaza tenéis uno de los muchos museos que ofrece la ciudad de Brujas, y en esta ocasión está dedicado a Dalí, totalmente recomendable si tenéis tiempo y os gusta su obra. Se trata del Belfort Brugge.

Casas a la orilla de uno de los canales

Ahora, vamos a caminar un poco y de paso, si os gustan las patatas fritas, podréis visitar el museo de la patata frita…sí, va en serio… un museo completo dedicado a este manjar, con la historia de la patata frita, utensilios y por supuesto, una barra de patatas fritas para disfrutar. ¡Un apunte! Fuera de España se les llama comúnmente french fries, para que no os despistéis (el museo se encuentra en Vlamingstraat 33). No obstante, sería una visita secundaria o recomendable si viajais con niños, sino, os recomiendo que sigáis la calle y una vez llegueis a Kortewinkel, la sigáis y así caminareis en paralelo al canal…para mi, es una de las calle más mágicas de Brujas, o la también conocida como Venecia del norte. Si os fijáis en las casa de la otra orilla ¿no os imagináis allí pasando el día? Me parece que tienen una situación privilegiada dentro de esta preciosa ciudad.

Lonja de los Burgueses y plaza de Jan van Eyckplein.

Si camináis hasta el final, llegaréis a Spiegelrei y os habréis encontrado con pocos turistas seguramente… una vez aquí, seguid el canal y os encontrareis en un recodo la plaza de Jan Van Eyck y la lonja de los burgueses o Poortersloge, antigua lonja donde los mercaderes de la ciudad se reunían con los extranjeros para hacer negocios.

Vamos a seguir por el paseo, y yo os recomendaría seguir el agua… Spinolarei, Verversdijk y Hoogstraat para llegar al Burg, o plaza del Ayuntamiento, que en verdad está situada junto a la plaza del Mercado. Aquí tenemos, el edificio por antonomasia, el ayuntamiento, muy similar en construcción al palacio de la provincia, el museo Brugse Vrije, del cual destacaremos una ricamente decorada chimenea, y la basílica de la Santa Sangre, muy pequeñita y escondida en un rincón de la plaza, pero que cuya decoración interior es tan rica que te sorprenderá.

Basílica de la Santa Sangre.

Como podréis imaginar, su nombre proviene porque en su interior guardan un relicario con una ampolla que contiene en su interior una muestra de tejido con la sangre de Jesucristo.

Por último, pero no menos importante, vamos a dirigirnos ahora, desde la plaza del mercado por Wollestraat, a la zona de Dijver, donde se encuentran numerosos embarcaderos, típicas tiendas de chocolate que hay que probar, gofres y sin fín de productos típicos… y avanzando entre tanta caloría llegaremos a la iglesia de Nuestra Señora, con la torre más alta de toda la ciudad y una madonna del mismísimo Miguel Ángel. Una iglesia construida sobre los restos de una anterior románica. Personalmente más bonito el entorno que el interior, pero ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito.

Embarcadero cercano al puente de San Bonifacio.

Por último, y para descansar, en la parte trasera de la iglesia tenemos el parque de Arenshof y el puente de Bonifacio, que aunque de aspecto antiguo, data del siglo XX, aunque juntos hacen un entorno ideal para descansar antes de dirigirnos a nuestro próximo destino: Gante.

 

Gante, la ciudad del río Lys

Saliendo de Brujas dirección sureste llegaremos a la ciudad de Gante.  Tendrás una sensación mucho más cosmopolita que en Brujas, que por el contrario tiene ese aire medieval que tanto nos gusta a algunos.

Al igual que en Brujas, llegar a Gante es facilísimo, está muy bien comunicada y posee zonas de parking para los que solemos viajar en coche en las que es fácil aparcar, incluso en zonas cercanas al centro.Al igual que en Brujas, ¡cuidado con las bicicletas! Están también por todas partes y a esto, hay que sumarle el tranvía…parece toda una aventura, por lo que os recomiendo estar atentos a tanto tráfico. A pesar de ello, es una ciudad tranquila, llena de rincones para descansar y disfrutar de su grandiosidad.

Castillo de los Condes y orillas del río Lys.
Lo primero que os llamará la atención es la cantidad de torres y campanarios y el gris de las piedras de los edificios que a su vez contrastan con los ladrillos de edificios como las antiguas lonjas o mercados.
A pesar de lo grande de la ciudad, la visita la podemos hacer más pausada en cuanto a monumentos me refiero, y podremos disfrutar de otro tipo de ocio, como el gastronómico, ya que la ciudad está repleta de restaurantes de todo tipo.
Podemos comenzar la visita en Gante por su castillo, el castillo de los Condes, casi intacto desde su construcción, se pueden visitar diversas salas del mismo, y admirar su impresionante sistema defensivo. Cruzando el río Lys, por cualquiera de sus orillas, nos encontraremos con un antiguo almacén de carnes, reconvertido en mercado y zona de restauración, donde podemos degustar cualquiera de sus platos, o tomar una copa en la tarde-noche, incluso en una de sus terrazas a orillas del río. Cruzando el Lys nuevamente por el Grasbrug, uno de los puentes que lo cruzan y caminando al sur por Korenlei, llegaremos a la iglesia de San Miguel, impresionante por fuera. Por dentro, bastante sobria y ha sufrido tantos incendios, que tiene un bajo nivel de interés para el turista, por lo que os recomiendo disfrutar del exterior y cruzar de nuevo el río por el puente de San Miguel.
Ayuntamiento de Gante

Llegaremos así a una de las plazas más animadas de la ciudad, rodeada a su vez de edificio del más típico estilo flamenco, llenos de comercio y vida: se trata de la plaza Korenmarkt. Aquí encontraremos una más de las impresionantes iglesias de Gante, la iglesia de San Nicolás. Impresionante por su tamaño y el de sus vidrieras. Del interior destacaría la linterna del crucero y la sensación de solidez que produce la piedra con la que está construida. A la salida nos encontraremos, al igual que en Brujas, con el impresionante campanario  y la antigua lonja de paños. Edificios preciosos por fuera, y junto a ellos, encontraréis el también impresionante Ayuntamiento, otro bonito ejemplo de arquitectura gótica-flamenca.

San Miguel, lonjas, callejón de los grafittis y puerta del Castillo de los Condes.

Siguiendo en este conjunto de plazas, encontramos por último la catedral de San Bavón, que parecen haberlas dispuesto en línea (San Miguel, San Nicolás y San Bravo). Impresionante por fuera y por donde donde podréis encontrar obras pictóricas de varios maestros flamencos, sus llamativas vidrieras así como elementos barrocos de decoración.

Por último y no menos importante, tenemos el curioso castillo de Gerardo el Diablo, más pequeño que el de los condes y que alberga en su interior oficinas, pero que igualmente podemos visitar su cripta, y sobre todo su entorno, en la orilla del río Escalda. Impresionante si de noche os animáis a dar una vuelta nocturna por la ciudad. ¿El porqué se este nombre? Nada misterioso, la familia a la que pertenecía era la de un caballero que llamaban Gerardo, apodado “el diablo”.

Existen otros mucho sitios para visitar en Gante, ya depende del tiempo que tengáis disponible y vuestros intereses.

San Nicolás, campanario de Gante y catedral de San Bavón.

Por supuesto, no podéis dejar de probar los chocolates y cervezas, tanto en Brujas como en Gante.

Orillas del Lys, vista nocturna.

Espero haberos entretenido un rato, y si os gusta, estaré más que encantado que lo difundáis o que me dejéis un comentario.

 Os espero por las redes sociales.
Hasta pronto, viajeros.

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