Esta entrada de una de las que compone la entrada «Recuerdos de Lisboa» en la que podrás consultar todos los detalles de mi visita a la capital lusa. También encontrarás entradas adicionales para completar la información

Alfama recoge entre sus calles el orgulloso nacimiento del fado, así como parte de la morería de Lisboa, con sus estrechas calles, siempre escalonadas y llenas de rincones y giros. Esconde también el gran castillo de San Jorge y muchos de los miradores donde podréis disfrutar de las maravillosas vistas de Lisboa, cada uno con su particularidad.

Vamos a conocer los punto más importantes para visitar:

El barrio de Alfama, es el barrio más antiguo de Lisboa: sus estrechas y retorcidas calles dan testigo de ello. Es también el lugar de nacimiento del fado y el barrio fortificado del castillo de San Jorge.  Alfama es Lisboa recogido en unas solas calles.

Alfama esconde la morería de Lisboa, y esconde rincones abiertos al Tajo: sus miradores o miradouros ofrecen rincones en los que disfrutar de las vistas y de un lugar en el que descansar.

Comenzaremos nuestra visita por la parte más baja de Alfama, donde podemos visitar la Igreja da Madalena y la Casa dos Bicos, que alberga la actual sede de la fundación José Saramago.  Lo especial de esta es su curiosa fachada, que presenta esos bicos o picos. En esta zona, podemos también visitar la Sé de Lisboa: un edificio regio de estilo románico en su mayor parte, construida con una piedra de color miel que es más bella al atardecer, cuando el sol entra por las vidrieras e ilumina su interior; recomendable su visita a última hora del día.

La luz del atardecer le sienta tan bien a Lisboa…

Seguimos adentrándonos en el barrio y llegaremos al mirador de Santa Luzia, decorado con azulejos, tan típicos en muchas de las fachadas de Lisboa. En este recorrido, podremos disfrutar de algunas de las tascas con más solera de la ciudad que ofrecen buenas espectáculos de fado, siendo los mejores los espontáneos, y regados con la mejor jinjinha, un licor de cerezas típico de la ciudad -aunque el bar más típico se encuentra en la Baixa, se llama A Ginjinha, y ¡es diminuto!

Si tienes la oportunidad, ¡visita todos los miradores!

 

Antes de llegar al miradouro del Recolhimento, podemos visitar un bonito tributo a Amália Rodrigues, la internacional cantante de fado, en el que Alfama le rinde homenaje dibujando su rostro con las teselas del pavimento. Pasado el miradouro, llegaremos al Castillo de San Jorge, donde os recomiendo encarecidamente visitar todas las alturas de sus murallas ¡las vistas son impresionantes!

Aprovecha la subida al castillo para explorar todos los rincones menos visitados de Alfama.

 

Para terminar el día, os recomiendo visitar el miradouro de Graça, y aprovechar para cenar algo en la calle largo da Graça, que contiene gran cantidad de sitios en los que hacer una parada.

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